Como en las páginas de un fascinante diario de viajes, cada noche la carta de La Llovizna capta la esencia de un continente distinto: Europa, Asia, África, Oceanía y América están representados en una variedad de platos preparados según las estrictas instrucciones de nuestro chef. En el entorno agradable y tranquilo del restaurante también pueden saborearse especialidades de la región, como el pescado lau lau del delta del Orinoco.
El Bohío es un oasis al borde de la piscina en el que se ofrece una variedad de refrigerios y tragos tropicales. Desde media mañana hasta las 18.00 h, los huéspedes pueden disfrutar del agradable sol de la zona mientras toman un tentempié y disfrutan de la música en directo. Un cóctel recomendable es el Drizzle ('llovizna'), inspirado por la nube de agua atomizada que emana del vecino salto de agua Llovizna.
La Brasserie es nuestro restaurante informal, especialmente ubicado para disfrutar de las vistas del río Caroní. El desayuno se sirve a la carta o en bufé, y la carta de almuerzo incluye algunos favoritos como el lau lau con pescado, ternera o pollo. La mesa de postres, que siempre ofrece cinco tentadores platos dulces como mínimo, es el broche perfecto para el almuerzo o un abundante brunch de domingo.